ENURESIS (por Javier Vallés)
¿Qué es?
La enuresis es lo que comúnmente se denomina incontinencia urinaria. Es
decir, cuando, de manera involuntaria, se produce un vaciamiento de la
vejiga. Cuando este problema se desarrolla durante el sueño estamos
ante la enuresis nocturna, habitual en los niños. Para considerar la
incontinencia como una enfermedad, la micción involuntaria debe
producirse con una frecuencia de dos veces por semana, al menos durante
un periodo de tres meses y en niños con una edad superior a los cuatro
años.
Tipos de Enuresis
- Primaria: cuando no se había padecido la enuresis nocturna
previamente. Esta forma es más frecuente en el sexo masculino, entre 1,5
y 2 veces más que en las niñas. Y según los porcentajes suele disminuir
a medida que aumenta la edad: 30 por ciento en los niños de cuatro
años; 10 por ciento en los de seis años; 3 por ciento en los jóvenes con
12 años, y 1 por ciento en los que tengan 18 o más edad.
- Secundaria: después de un periodo sin padecer enuresis hay una
recaída que se prolonga, como mínimo, seis meses. Esta reincidencia
puede deberse a situaciones que el niño está viviendo y que le provocan
estrés.
Diagnósticos
En la mayoría de los casos suele tratarse de una infección urinaria,
que se puede detectar con un análisis de orina y un urocultivo. Si las
pruebas de orina dan negativo hay que descartar, a través de los datos
clínicos, el historial del paciente y una exploración física, otros
trastornos menos habituales, como malformaciones o problemas nerviosos.
En
el caso de que la enuresis no sólo sea nocturna, sino que el paciente
también tenga problemas de incontinencia durante el día, habría que
hacer un examen clínico más exhaustivo con una ecografía renal, una
urografía intravenosa (UIV) y radiografías con contraste de la vejiga y
la uretra (cistouretrografía).
Si estamos ante un paciente
con enuresis nocturna secundaria las probabilidades de que se trate de
problemas orgánicos, como por ejemplo de una infección urinaria, es
mucho mayor. Si el paciente con este tipo de incontinencia además tiene
síntomas intestinales o también tiene los síntomas durante el día, se
necesitan más estudios adicionales.
Tratamientos
En un gran porcentaje de
niños la enuresis desaparece de forma espontánea antes de los 6 años de
edad. Si este proceso no se lleva a cabo hay que tener en cuenta los
efectos psicológicos en el menor (vergüenza) y llevar a cabo un
asesoramiento inicial. El mejor tratamiento para evitar estas
incontinencias es que el paciente lleve rutinas como miccionar antes de
irse a la cama, llevar la cuenta de las noches que moja o no la cama y
no beber líquidos desde dos o tres horas antes de acostarse (sobre todo
refrescos con cafeína).
Además, existen unas alarmas de
enuresis, que con un estruendoso sonido despierta al niño. Se trata de
un detector de humedad con una eficacia del 70 por ciento. Una vez
parezca solucionado el problema, es recomendable seguir usándola hasta
tres semanas después de la última incontinencia. Junto con esto se
podría reforzar el tratamiento con ejercicios de la vejiga, como
retrasar el máximo posible la micción para fortalecer esa zona.
Por
último, también existen tratamientos farmacológicos. Se recomienda el
uso de desmopresina, que disminuye el volumen de líquido mientras se
duerme; o la oxibutinina que actúa aumentando la capacidad de la
vejiga. A la imipramina se debería recurrir en última instancia, si los
anteriores tratamientos no consiguen buenos resultados, debido a sus
efectos secundarios